MaƱana tendremos otros nombres (2019) de Patricio Pron
- Jesús Falcón
- 30 jun 2019
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 31 ene 2023

Interesante novela que reflexiona, a travĆ©s de sus personajes, en las relaciones afectivas de la sociedad actual: la pareja, la amistad, las relaciones sexuales, la soledad y las redes sociales que han influido en ellas. El interĆ©s queda frenado por cómo expresa algunas ideas, independientemente de que varias no las comparta, porque cuesta seguir sus razonamientos al estar mal redactadas. Es una lĆ”stima que no haya trabajado mejor esos pĆ”rrafos para conseguir un libro mĆ”s redondo. ĀæPremura o limitación? No he leĆdo otras obras para poder dilucidar el problema. MaƱana tendremos otros nombres ha recibido el premio Alfaguara de novela 2019.

Una pareja vive feliz desde hace cinco aƱos; su situación laboral es acomodada, la vida tranquila, no discuten, no necesitan palabras para entenderse. Han llegado a la cuarentena. Ćl escribe libros de no ficción y Ella es arquitecta, algo frustrada porque sus proyectos siempre son modificados en su estudio.
Un dĆa ocurre un incidente. Un pĆ”jaro entra en el salón de su casa e intenta salir, se golpea, destrozando todo lo que encuentra en su camino, hasta que cae muerto. Entonces Ella verbaliza su pensamiento, la necesidad de salir de esa vida, romper: no es suficiente esa felicidad que reside en una confortable vida cotidiana e inevitablemente rutinaria, que ahoga la posibilidad de cambios. En esa ruptura pueden subyacer otros motivos, la idea de no querer tener hijos Ćl, quizĆ”s, pero no son fundamentales.
Los personajes principales son Ćl y Ella, al resto los nombrarĆ” por sus iniciales. Una forma de contar una historia sin particularizar, que pretende ser un espectro general de los sentimientos y los tiempos actuales. No obstante, ademĆ”s de la leve incomodidad del recurso, en una novela los detalles, con el desarrollo de la historia, siempre acabarĆ”n siendo especĆficos de cada uno de estos personajes.
Patricio Pron nos cuenta en cada capĆtulo, de forma alternativa, la vida de cada uno tras la ruptura: sus recuerdos, pensamientos, los nuevos vĆnculos, el apoyo de sus amistades... y sobre todo el duro camino de superar la separación.
Con un exceso de palabras, que a veces pesa en la lectura, expone los motivos psicológicos de cada una de las decisiones, el estado de cada uno. El texto resulta reiterativo, hay frases enteras que se repiten casi calcadas. El relato se hubiera beneficiado de una poda sin que hubiera perdido precisión y profundidad. Es una de esas novelas que son mÔs redondas si no sobrepasan las doscientas pÔginas (tiene 265). En ocasiones acumula descripciones (tipo ejemplos) de otras relaciones, que no aportan mucho a la historia.
Cuando al principio me planteaba si habĆa algo de premura a la hora de terminar el libro era por diĆ”logos como los que aparecen en la pĆ”gina 113 en la que un practicante, que luego cita como internista, le dice a Ella que sus sĆntomas pueden ser debidos a fibromialgia y al preguntarle quĆ© es eso "el internista admitió que no lo sabĆa" o, por ejemplo, la errónea correlación de fechas en las que relaciona los cambios sociales de los jóvenes modelados por las Ćŗltimas guerras, incluyendo la del Golfo (1990-91) en la que ni habĆan nacido o eran todavĆa unos bebĆ©s.
Hay muchos pƔrrafos imposibles de seguir, mal escritos. Ha habido un momento en el que he dejado de anotarlos. Y otros, que coloca en la mirada de los personajes, como por ejemplo de los homosexuales, totalmente incorrectos.
QuizƔ por ser argentino, y a pesar de su exquisito espaƱol-castellano, hay algunas expresiones que no parecen correctas o son vulgarismos: "mayormente" (desgraciadamente, hoy ya muy generalizada en literatura), "de a ratos"...
MaƱana tendremos otros nombres tiene, por otra parte, muchos aciertos. Los diferentes estados emocionales por los que pasa la pareja rota estĆ”n perfectamente reflejados. Los cambios sociales en las relaciones entre individuos se plasman con un espĆritu crĆtico sutil: la comunicación en redes sociales que sustituye a la tradicional (el uso de emoticonos en lugar de palabras...), la bĆŗsqueda de nuevas formas de relación y contacto que intentan sustituir las anteriores (parejas abiertas, aplicaciones...). La sociedad de consumo que crea necesidades artificiales y quienes no las siguen se encuentran apartados (los mĆŗltiples objetos que debe comprar la mujer embarazada, las fiestas navideƱas...) o el consumo cultural como un elemento mĆ”s a deglutir.
Y tambiĆ©n encontramos pĆ”rrafos en los que se expresa Ā”tan bien! y te produce aƱoranza por lo que podĆa haber sido este libro.
Mañana tendremos otros nombres no es el mejor premio Alfaguara pero alcanza el suficiente interés para leerlo por el serio abordaje de la relación de pareja, y su ruptura, en el contexto actual.